domingo, 12 de julio de 2009

HUÉSPED

(Mi querida lectora extranjera)

Mis ojos nuevamente
quieren leer tu rostro
y suicidar mis palabras
en tus minúsculos oídos.


En mi lenguaje, asoman raíces del corazón
que van a tu verde mirada a retoñar.

Tu cálido cuerpo
me dejó un vacío en llamas.

Huésped extraña y bella
ayer te estuve dibujando
en las horas elegantes de la luna
te hallé en una temporada negra
y te conozco como a un secreto
como a la muerte por suposiciones

Mi vida es una morada transitoria
y tiene fin a la orilla de tu amor.

En un parque adornado de novios
yo empuño tu belleza, niña
porque de privilegios gozo
y de realidades sufro.

miércoles, 15 de abril de 2009

Rosario (Chayito)

Nocturno a Rosario, Acuña inmortalizó ese nombre, y yo me topé frente a una Rosario.

Chayo, la mujer de los ojos verdes, me recuerda a veces a las ninfas de Nájera, o las de Becquer. Sin duda está hecha para ser elogiada, muchas veces esos ojos pasaron inadvertidos frente a los míos.
¿Que cómo fue el acercamiento?, pues verás, su labor no le permitía tanta libertad (trabajar en una papelería donde los alumnos se amontonan como hormigas por migaja, es dificil darse tiempo) bueno en este caso la escuela es nuestro lugar de encuentro
Un día yo tambien fui una hormiga hambrienta, entonces todo comenzó cuando fui por unas copias, y fue a partir de ese momento que me percaté de los "ojos verdes" de la señorita Rosario.
Es como la miss X de Jaime Sabines, "menuda, breve, infinita, sin saber nada, dibuja preocupados fantasmas, es como una niña, peguntandole cosas a una anciana" la tomé de la mano y anduvimos toda la tarde de agua.
Es bella, tímida, a veces calla, otras veces ríe, ríe y yo callo. ¿Ninfa, Silfide, Musa?